Calculadora de IMC gratuita: calcula tu Índice de Masa Corporal al instante. Ve tu categoría de salud OMS, peso saludable y tabla IMC.
El índice de masa corporal (IMC) es un número de cribado rápido que relaciona tu peso con tu altura. Médicos y organizaciones de salud de todo el mundo lo usan para clasificar el peso — bajo peso, normal, sobrepeso u obesidad — y para hacer seguimiento con el tiempo.
Introduce tu altura y peso en unidades métricas o imperiales. El resultado muestra tu valor de IMC, su categoría y el rango de peso saludable para tu altura. El IMC es un punto de partida, no un diagnóstico: la masa muscular, la edad y la composición corporal también importan, así que úsalo junto con otros indicadores de salud.
Un IMC entre 18.5 y 24.9 se considera saludable. Por debajo de 18.5 es bajo peso, 25-29.9 es sobrepeso y 30+ es obesidad.
El IMC puede sobreestimar la grasa corporal en atletas y personas musculosas porque el músculo pesa más que la grasa. La circunferencia de la cintura y el porcentaje de grasa corporal pueden proporcionar una evaluación más completa.
El IMC no distingue entre músculo y grasa, no considera la distribución de la grasa y puede no ser preciso para ancianos, embarazadas o niños. Es una herramienta de detección, no de diagnóstico.
El IMC solo compara peso y altura y no puede decir cuánto de ese peso es músculo o grasa. El porcentaje de grasa mide la grasa directamente; dos personas con el mismo IMC pueden tener niveles de grasa muy distintos. Para un panorama completo, combina el IMC con la medida de cintura o una estimación de grasa corporal.
No. En niños y adolescentes, el IMC se compara con tablas de crecimiento por edad y sexo (percentiles), no con los puntos de corte de adultos, porque la composición corporal cambia durante el crecimiento. esta calculadora está pensada para adultos.
Concéntrate en hábitos sostenibles: un déficit calórico moderado, entrenamiento regular de fuerza y cardio, y suficiente proteína y sueño. Cambios pequeños y constantes a lo largo de semanas y meses mejoran el IMC de forma más fiable que las dietas extremas.